Paseo por Córdoba una Tarde de Mayo

I - Allegretto
II - Lentissimo con espresione
III - Allegro-Lento e rubato
IV – Allegro

Fecha composición: 2002
Duración: 35

Editor: Boileau de Barcelona

Notas:

Este concierto está dedicado a Córdoba, Andalucía, porque mi hijo Eleazar nació en dicha ciudad, ya que su madre es cordobesa. Por ello, conozco muy bien la ciudad aunque sea valenciano, y desde el primer momento me cautivó.

De los meses del año cordobés, uno destaca por encima de todos, la flor más hermosa de Córdoba: MAYO… con sus patios, sus cruces, con su característico aroma a azahar… Mayo de luz y alegría con su Feria y sus gentes encantadoras y joviales. ¿Acaso existe algo más hermoso y fragante de inspiración que pasear por Córdoba en este mes mágico, donde la ciudad se viste con una aureola floral inigualable y donde el trinar de los pájaros sirve de acompañamiento sutil al toque sublime de belleza y exquisitez irradiado por esta preciosa ciudad con su perdurable paz, tranquilidad y sosiego?. ¿Acaso no se merece Córdoba con este concierto mi homenaje sincero por todo lo que me ha dado…?.

Por ello surgió esta obra, concebida como un homenaje a la Córdoba de los omeyas, de la Mezquita, de la huerta de los Arcos, del Alcázar, de Medina Azahara, del puente romano sobre el río Guadalquivir. Patria de los Sénecas, Lucano, Avicena, Averroes, Ambrosio de Morales, Juan de MENA, Góngora y Argote, Duque de Rivas, Julio Romero de Torres, Manuel Rodríguez Sánchez (Manolete), Gonzalo de Córdoba con sus ”cuentas” de Gran Capitán, Antonio Fernández Grilo… y, sobre todo, a los cientos y miles de ciudadanos anónimos que configuran la realidad cordobesa de antaño, del presente y del futuro, entre los que se encuentra mi hijo ELEAZAR, cordobés.”

Este concierto “Paseo por Córdoba una tarde de Mayo”, está construido en base a un programa o itinerario físico de los lugares de la ciudad.

Los toques aflamencados de la guitarra en mi concierto se conciben como un homenaje a Córdoba (Andalucía)…además, en el coral del cuarto movimiento, está la Catedral de Córdoba y, la feria la verás reflejada también en la obra… al igual que el paseo por la Judería o los toques de campana de la Plaza de las Tendillas de Córdoba, que en lugar de campanadas, tocan las horas con rasgueos de guitarra… sonarán ocho toques porque simulan las 20:00 horas, debido a un acontecimiento personal que me sucedió en Córdoba a esa misma hora hace ya muchos años…Todo, hasta la merienda en Macdonald del Centro Comercial El Arcángel, próximo a las puertas del nuevo recinto ferial, está presente, en este caso concreto, por la música americanizada (final del tercer movimiento). Es decir, no hay nada dejado al azar, todo está meticulosamente pensado y estudiado en sentido programático, de ahí que pretender buscar una estructura formal entre los movimientos no es adecuada en este caso, pues hace referencia a una historia e itinerario programático y preestablecido de Córdoba, ciudad emblemática y que tanto me ha dado.
Así pues, en cuanto al concierto, no encontraréis una lógica formal entre movimientos, y ello es debido al uso programático de la obra… Esa es la estructura formal, un programa preestablecido de antemano… luego hay puntos concretos… por ejemplo, 8 rasgueos y no 5 o 4… esto es debido a que un día en la Plaza de las Tendillas me comunicaba mi mujer la noticia: ¡Vamos a ser papás!, justo en ese momento sonaban las 20:00 Horas, y como imagino que sabréis, en Córdoba, en la Plaza de las Tendillas, suenan las horas con toques de rasgueos de guitarra en lugar de campanadas. Luego, en otro fragmento de la obra, aparece una música americanizada… es la merienda en Macdonald que hay en el centro comercial El Arcángel… El Tío Vivo simula la estancia en la Feria y, ¿por qué no una sevillana ? Porque tal vez sea más internacional un Tío Vivo para representar el paseo por una Feria, la Feria de Mayo, aunque sea la de Córdoba. La estancia en la Catedral se desarrolla en el Coral sacado del tema principal por aumentación… (Cuarto movimiento), en el Corazón de la Mezquita. Los toques aflamencados de la guitarra se conciben en homenaje a Córdoba (Andalucía). No existe nada dejado al azar, todo está meticulosamente pensado y estudiado en el más estricto sentido de lo programático, de ahí que intentar buscar una estructura lógica formal entre los elementos de mi obra no es el camino más adecuado para entenderla en este caso, sencillamente porque la concepción de esta obra va en sentido parafrástico, haciendo referencia a una historia e itinerario programático de Córdoba, ciudad emblemática y que tanto quiero”.

El extracto que continúa está Sacado del libro escrito por el musicólogo Antonio García Montalbán: “Tres propuestas estéticas en la obra de Juan Francisco Tortosa Esteve”, editado por la Editorial PILES de Valencia.

Curiosidad aparte es el segundo movimiento. En una composición claramente programática, con una carga patrimonial tan alta como existe en Córdoba, el autor presenta en este segundo movimiento una dicotomía de forma intencionada: ¡La modernidad de sus armonías junto a una melodía muy tonal!. Esta dicotomía se encuentra en la calle de Córdoba, por lo que en este segundo movimiento, sin embargo, no trata tanto de evocar espacios, sino situaciones complejas. Ocurre así con la restauración polémica del puente romano sobre el Guadalquivir, que hiciera el arquitecto Juan Cuenca Montilla, y que se plantea en el segundo movimiento. Para ello, Tortosa presenta, como metáfora de los materiales usados en la nueva pasarela de ese puente señero, una superposición de armonías avanzadas junto a un desarrollo melódico profundamente tonal.

 

“To my wife, Carmen Dorado (from Córdoba), and my children: Carlos, Irene, Juan Miguel, Alejandro and Eleazar, from Córdoba.”

 

Commentary

My son, Eleazar, was born in Córdoba as this is where his mother is from. It is due to this reason that, despite being from Valencia, I know the city so well, and from my very first visit, it has captivated me.

 

If any time of year can demonstrate the true beauty of Córdoba, it is the month of May, with its characteristic aroma of orange blossom, jasmine, carnations, roses, night blooming jasmine...with its courtyards, crosses, pilgrimages, the fair...it is something that everyone should get to know and experience at least once in their life. May in Córdoba is made of light and joy, of water, of wine, of sun and shade, of people that live life to the fullest, in every street, in every square, in every corner, a place made of many wonders that stimulates the senses. 

 

The concert Paseo por Córdoba una tarde de Mayo (A Walk Around Córdoba One Afternoon in May), is arranged on the basis of a set tour schedule of the city. In other words, nothing is left to chance, due to the simple fact that the birth of this piece of work is, in short, making reference to the history and methodical past of Córdoba.

 

Every moment of the walk, including an afternoon tea in an American fast food diner, is elaborated through this piece of work: a choir represents the cathedral; the music of a carousel represents the fair; a dichotomy of tonality and atonality works as a metaphor for the contrasting materials used for the controversial restoration of the Roman bridge; the Jewish quarter is also featured and eight strums on the guitar for the chimes of the bell in the Plaza de las Tendillas...

 

Perhaps you are asking yourself “Why eight and not four or five?” This is due to the fact that one day in the Plaza de las Tendillas, just as the bell chimed eight in the evening, my wife contacted me to tell me one of the most important pieces of news I would ever receive: “We are going to be parents!”

 

All this and more is what has inspired “Paseo por Córdoba una tarde de mayo”, with musical notes, suggestive of the most emblematic clichés of the city. The flamenco notes of the guitar are conceived as a clear reference to the “air” of this Andalusian capital, right up to the most simple and superficial details which acquire their own meaning.

 

This piece of work, created as an homage to the Córdoba of the Omeyas, to the Mosque, to the Huerta de los Arcos, to the Palace, to the Medina Azahara, to the Roman bridge on the Guadalquivir River...an homage to the homeland of hundreds of important historical figures and thousands of anonymous citizens, that form the reality of Córdoba in days gone by, when I met my son, Eleazar, who like my wife, was also born in Córdoba.

 

 

Juan Francisco Tortosa Esteve